Aperitivo vegano con pan de raíces y chupito de jengibre

Aperitivo vegano con pan de raíces y chupito de jengibre

🌱 Vegano
💛 Clásico

 

Una merienda vegana se prepara rápidamente, se puede combinar de muchas maneras y es perfecta para cualquier momento del día. Pan crujiente de raíces, untables vegetales y unchupito de jengibre fresco aportan variedad y placer, ideal para el desayuno, el brunch o la cena.

INGREDIENTES - para la merienda vegana

Coloca todos los ingredientes a tu gusto en una bandeja o tabla. Corta el pan de raíces en rebanadas, combínalo con untables y embutidos y añádele verduras frescas. Sirve el chupito de jengibre bien frío.

El pan de raíces recién horneado es ideal como base para una merienda vegana. Resulta especialmente cremoso en combinación con untables vegetales, como el paté vegano de hígado en las variantes de setas, natural o grueso. Si te gusta más salado, también puedes untar el pan con embutidos veganos o salami. La gama puramente vegetal de Die vegane Fleischerei ofrece una amplia selección para ello. Ya sea para el desayuno, el brunch o la cena, una merienda vegana es sencilla, saciante y rápida de preparar.

PAN DE RAÍZ

El pan de raíz se elabora con una sencilla masa de levadura y no requiere un amasado laborioso. Al girar ligeramente la masa se consigue su típica forma rústica, ideal como base para una merienda sustanciosa.

PAN DE RAÍZ - RECETA

  • 500 g de harina de trigo
  • 10 g de sal
  • 10 g de levadura fresca o ½ sobre de levadura seca
  • 350 ml de agua tibia
  • 1 cucharadita de azúcar o sirope de agave
  • 1-2 cucharadas de aceite de oliva (opcional)

Disuelva la levadura y el azúcar en agua tibia y deje reposar durante 5-10 minutos hasta que se formen burbujas. Mezcle la harina y la sal en un bol, añada la mezcla de levadura y, opcionalmente, el aceite de oliva, y amase hasta obtener una masa suave y ligeramente pegajosa. Cubra la masa y déjela reposar en un lugar cálido durante unas 2 horas, hasta que haya aumentado considerablemente de volumen. Precaliente el horno a 220 °C con calor arriba y abajo. Coloque la masa sobre una superficie enharinada, no la amase más, divídala en dos trozos, estírelos alargándolos y gírelos ligeramente. Colocar en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Poner un cuenco pequeño con agua en el horno y hornear los panes durante unos 30 minutos hasta que estén dorados. Dejar enfriar antes de servir.